REGIÓN DE LA CUENCA NEUQUINA AL NORTE DE LA DORSAL DE HUINCUL

SECTOR NORTE: Ubicado al sur del Río Barrancas. Se reconocen importantes afloramientos del Patagonídico en el flanco sur y este de la Cordillera del Viento. También en la zona de Pampa Tril y la Yesera del Tromen. En el flanco sur de la Cordillera del Viento, el Ao. Chacay Melehue expone una secuencia que incluye al Precuyano y una interesante sección del Grupo Cuyo.

VISTA AL SUDOESTE DEL PERFIL DE CHACAY MELEHUE CHACAY MELEHUE

wpe12.gif (106315 bytes)Gr. Cuyo en Chacay Melehue

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PAMPA TRIL, VEGA DE LA VERANADA, YESERA DEL TROMEN

SECTOR CENTRAL: Ubicado entre Chos Malal y Los Chihuidos. Se reconocen importantes afloramientos en la zona de Chos Malal, Puerta Curaco, Balsa Huitrin. Hay buenos afloramientos al oeste de Loncopue, Co. Mullichinco, Chorriaca.

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Cordillera del Viento-Chos Malal

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Puerta Curaco-Balsa Huitrin

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Faja del Agrio

   

SECTOR SUR: Ubicado entre Los Chihuidos y la Dorsal de Hincul. Se reconocen importantes afloramientos en la zona de Bajada del Agrio, Mallín de Icalma, La Atravesada, Puente Picún Leufu, Sierra de la Vaca Muerta, Covunco.

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Sierra de la Vaca Muerta

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Detalle S. de la Vaca Muerta

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Bajada del Agrio

   
mapa de la cuenca.gif (96991 bytes)Esquema general de afloramientos columna n dorsal.jpg (78747 bytes)Patagonidico al N de la Dorsal wpeC.jpg (217846 bytes)Columna generalizada Cuenca Neuquina   distribucion facies lotena.jpg (425452 bytes)Distribucion de facies de la Fm. Lotena lotema corte sv muerta chos malal.jpg (102986 bytes)Corte N-S mostrando organización Gr. Lotena  
modelo sedim lotena.jpg (172715 bytes)Esquema sedimentario de la Fm. Lotena wpe10.gif (77065 bytes)Configuración Gr. Lotena Configuración Gr. Mendoza        
             

GRUPO CUYO

Formación Los Molles

Está compuesta en su mayor parte por lutitas negras y grises con pirita finamente distribuida con proporciones subordinadas de areniscas micáceas y limolitas de tonalidades castaño-amarillentas y calizas y margas grises. Un rasgo saliente de la sedimentación de la Formación Los Molles está dado por numerosos niveles arenosos hoy en día interpretados como de origen turbidítico, presentes en la región del arroyo Carreri y áreas cercanas. Estas areniscas de tonalidades castaño claras a ocráceas, muestran grano casi siempre fino y regular, más raramente grueso, y sólo excepcionalmente se observan niveles conglomerádicos, siempre con un patrón de sedimentación grano y estrato decreciente.

La alternancia de paquetes arenosos dentro de los pelíticos configura una sedimentación de alta ciclicidad y confieren a los depósitos un aspecto bandeado muy característico. En ellas se reconocen procesos de tracción decantación y frecuentes secuencias de Bouma, aunque en la mayoría de los casos faltando alguno de sus términos. El espesor de la Formación Los Molles en el sector del arroyo de Los Toldos donde se sobrepone a la Formación Chachil y su techo constituido por la Formación Lajas en el área del cruce de la ruta provincial 13 sobre el arroyo Carreri, asciende a 1.100 metros.

Esta unidad en la región ha arrojado muy escasos restos fósiles, consistentes en briznas vegetales y bivalvos del género Bositra. No obstante, en la falda oeste del cerro Carreri, Lambert (1956) halló concreciones subesféricas sueltas que contienen restos de amonites en los que en su momento el Dr. P. Maubege determinó Pleydellia, Frechiella sp. nov., Cotteswoldia y Sphaeroceras, géneros cuyos rangos oscilan entre el Toarciano y el Bajociano.

El contenido fosilífero de las sedimentitas mayormente pelíticas de la Formación Los Molles, alternadas con areniscas y limolitas subordinadas, indican una depositación en ambiente marino. Se interpreta que los afloramientos que se hallan en elárea del arroyo Carreri representan ambientes de prodelta, donde se desarrollan frecuentes depósitos arenosos que son el resultado de intermitentes flujo turbidíticos, cada vez más frecuentes hacia la parte superior de la unidad, que pasa luego transicionalmente a ambiente de near-shore en correspondencia con la depositación de la Formación Lajas. La gran cantidad de pirita finamente diseminada y abundantes restos vegetales indican que el ambiente marino fue restringido y de naturaleza anóxica, relativamente poco profundo, a pesar del gran desarrollo de pelitas existente, estas últimas acumuladas a expensas de una importante subsidencia producto de un proceso extensional. Estas circunstancias han determinado que los restos fósiles presentes en la unidad sean escasos en comparación con los que se han hallado en otras áreas vecinas en la misma unidad, donde predominan facies de off shore. Niveles equiparables en ambiente con los aquí descriptos fueron estudiados en detalle por Mutti et al. (1994) en la región de las cabeceras del río Catán Lil, donde Turner (1965 a) los incluyera en su Formación Jardinera.

 

Formación Lajas

La Litología dominante está compuesta por areniscas grises de grano fino a grueso, con cemento calcáreo, con laminación paralela y entrecruzada, con bancos de escasos centímetros hasta 10 m de potencia, con excelentes desarrollos en algunos sectores de barras litorales. Existen intercalaciones de conglomerados, coquinas, limolitas, lutitas y tufitas así como numerosas capas lenticulares delgadas de lignitos y arcillas carbonosas. Las coquinas son de color chocolate, poseen matriz arenosa gruesa, siendo muy abundantes en la parte inferior y media de la unidad. La presencia de tufitas se incrementa hacia su parte superior. En conjunto, predominan los colores amarillentos, verdosos y rojizos. Contiene troncos deárboles silicificados, corales, gasterópodos y bivalvos de conchilla gruesa. El espesor de la Formación Lajas en el arroyo Covunco alcanza los 680 m, en tanto que en el arroyo Mulichinco el espesor estimado para esta unidad es de 550 metros.

Con la Formación Lajas comienza un proceso de gradual retracción del nivel del mar, reflejado en sus depósitos de areniscas costeras, con una fauna de invertebrados marinos de aguas templado-cálidas, la mayoría de ellos bivalvos con desarrollo de conchilla gruesa, gasterópodos y corales aunque no tan abundantes como en la región de Picún Leufú. Entre los bivalvos de la región de la sierra de Vaca Muerta se han mencionado Ctenostreon chilense Philippi, Modiolus imbricatus (Sowerby), Modiolus contortus Gottsche, Arcomya elongata d’Orbigny, Isognomon americanus (Forbes), Gervilliaria leufuensis (Weaver), Ctenostreon neuquensis Weaver, Chlamys sp. y Amussium sp. (véase Weaver, 1931).

Estos pelecípodos están situados en coquinas con matriz arenosa gruesa, de color chocolate, las que son reconocidas en la parte inferior y media de la unidad. Precisamente, allí abundan también los bivalvos trigónidos, la mayoría de ellos estudiados por Lambert (1944) y Leanza (1993), entre los que pueden citarse Trigonia corderoi Lambert, T. mollesensis Lambert, Neuquenitrigonia huenickeni (Leanza y Garate), Scaphorella leanzai (Lambert), Andivaugonia radixscripta (Lambert) y A. covuncoensis (Lambert). Entre los más significativos gasterópodos puede citarse a Natica aff. N. catanlilensis Weaver, Nerinea cf. N. decorata Piette y Cerithium sp. (véase Weaver, 1931). Morsc (1991, 1995) describió y/o revisó la taxonomía de numerosos corales scleractínidos presentes en la Formación Lajas, entre los que se encuentran Araucanastrea minuscula Morsch, A. majuscula Morsch, Garateastrea bardanegrensis Morsch, Kobyastrea louisae Morsch, Pseudocoeniopsis cf. wintoni (Wells), Cyathophylliopsis delabechei Milne Edwards y Haime, Neuquinosmilia gerthi Morsch, N. lospozonensis Morsch Complexastreopsis caracolensis (Steinmann), C. sp., Mapucheastrea andina Morsch, Astraea cf. fungiformis Negus y Beauvais, Stephanastraea ramulifera (Etallon),“Convexastrea” weaveri Gerth y Montlivaltia koby Beauvais.
Volkheimer (1978) ofreció una pormenorizada lista de las especies de palinomorfos hallados en la Formación Lajas, entre las que se destacan Microcachrydites castellanosi Menéndez, Equisetosporites menendezi Volkheimer, Cycadopites punctuatus Volkheimer, Osmundacites diazi Volkheimer e Ischyosporites volkheimeri Filatoff. Quattrocchio et al. (1996 a y b) ofrecieron una zonación palinológica de ésta y otras unidades del Jurásico de la región considerada. También de la Formación Lajas procede una interesante tafoflora anteriormente asignada a la Formación Lotena lato sensu, entre la que se reconocen Dictyophylum, Cladophlebis, Sphenopteris, Sagenopteris, Otozamites, Ptilophylum, Dictyozamites y Williamsonia (Archangelsky, 1978).


La Formación Lajas comienza con condiciones marinas litorales representadas por cuerpos arenosos que muestran facies intermareales y submareales con características estructuras sedimentarias (sigmoides, estratificación flaser, hering-bone, etc.). Seguidamente se forman depósitos representativos de un período fluvial deltaico que fuera estudiado con detalle por Gulisano y Hinterwimmer (1986) en la región del puesto Seguel, sobre el flanco norte del anticlinal del Picún Leufú. Rosenfeld y Volkheimer (1979) también investigaron el ambiente de depositación de la Formación Lajas en el área de Chacaicó (Hoja Picún Leufú), concluyendo que en su parte basal se desarrolla un típico ambiente de delta.

La Formación Lajas se extiende desde Piedra del Águila hacia el norte con una superficie basal de progradación sobre la Formación Los Molles, perdiendo paulatinamente espesor y desaparecer totalmente hacia el interior de la cuenca, tal como puede observarse en Chacay Melehue. El contacto basal con la Formación Los Molles es transicional y de marcado diacronismo, produciéndose un enarenamiento gradual con tendencia grano- y estratocreciente, y una disminución manifiesta de la facies pelítica propia de la unidad infrastante. El contacto cuspidal con la Formación Tábanos es también de corte transicional.

Edad y correlaciones
La posición estratigráfica de esta unidad comprendida entre la Formación Los Molles con amonites del Bajociano inferior y la Formación Lotena con amonites del Calloviano medio, permite precisar su edad entre el Bajociano inferior tardío y el Calloviano inferior (véase Riccardi, 1993). La Formación Lajas se correlaciona en subsuelo con la Serie o Formación Barda Negra (Digregorio, 1972).

 

Formación Tábanos

El afloramiento más austral de la Formación Tábanos en la Cuenca Neuquina se halla en al perfil del arroyo Covunco, pocos metros aguas arriba del puente de la ruta nacional 22. Desde allí hacia el norte se extiende en la región de la sierra de Vaca Muerta a media falda del cerro Manzano Grande, desapareciendo poco antes de llegar al Mallín de la Cueva, tanto como en el pie austral del cordón de Curymil. En el área de mina La Rosita, distante 5 km al este de Loncopué, fue estudiada por Leanza y Brodtkorb (1990).

En la base está conformada por densos paquetes de calcáreos yesosos blanco grisáceos, a los que se le sobrepone una capa con presencia de nódulos blancos de yeso implantados en una masa calcárea de color gris (marmolina de los lugareños), con estratificación irregular poco definida. Donde disminuye el contenido de yeso se desarrollan bancos de calizas macizas de color gris oscuro y niveles de brecha calcárea intraformacional. El espesor en el perfil del cerro Manzano Grande alcanza entre los 5 y 35 m de espesor, en tanto que en el área del arroyo Mulichinco la misma unidad llega a los 20 metros. Se vinculan a la Formación Tábanos en la mina La Rosita, 5 km al este de Loncopué, yacimientos estratoligados de baritina (Leanza y Brodtkorb, 1990), en tanto que en el cordón de Curymil se conocen depósitos de baritina y celestina.

En el área del arroyo Mulichinco, Leanza y Brodtkorb (1990) han mencionado en esta unidad matas algales reemplazadas por carbonato de calcio, las que señalan total ausencia de sedimentación clástica. La Formación Tábanos fue depositada en un ambiente de evaporitas de centro de cuenca en un contexto hipersalino marino somero con algunas periódicas exposiciones subaéreas. Se infiere que en la base de esta unidad existe un límite de secuencia relacionado con una acentuación de la somerización de la cuenca ya iniciada con la depositación de la Formación Lajas, que produce como resultado una virtual desecación de la cuenca.

En el área del cerro Manzano Grande y en el Mallín del Rubio se apoya en concordancia sobre areniscas castaño rojizas sobrepuestas a otras verdosas de la Formación Lajas y es cubierta en discordancia por depósitos areniscosos gris verdosos de la Formación Lotena. En el área del arroyo Mulichinco, se observan las mismas relaciones estratigráficas, aunque allí la Formación Lotena muestra en su base potentes mantos de conglomerados.

La Formación Tábanos fue atribuida al Calloviano inferior y/o Bathoniano (Groeber et al., 1953), al Bathoniano (Stipanicic, 1966) y al Bajociano superior (Stipanicic, 1969). Actualmente se la asigna, teniendo en cuenta la presencia de amonites del Calloviano medio en la Formación Lotena que la sucede en discordancia, al Calloviano inferior (véase Westermann, 1967; Dellapé et al., 1979).

 

GRUPO LOTENA
Bajo esta denominación se agrupa a las Formaciones Lotena, La Manga y Auquilco, las cuales poseen excelentes afloramientos en la sierra de Vaca Muerta, más precisamente en el área del cerro Manzano Grande, situado al este de la ruta 22 entre Zapala y Las Lajas. Los límites inferior y superior del Grupo Lotena coinciden respectivamente con las Discordancias Loténica (152 Ma) y Araucánica (144 Ma). Así interpretado, el Grupo Lotena es equivalente al Ciclo Loteniano- Chacayano de Gulisano et al. (1984:241) o al Subsintema Lotena-Chacay establecido por Riccardi y Gulisano (1993:355). Las Formaciones La Manga y Auquilco son paralelizables en el ámbito meridional de la Cuenca Neuquina con la Formación Fortín 1° de Mayo, en tanto que en subsuelo se corresponden con los “Estratos Marinos Subyacentes” (Digregorio, 1965) o con la Formación Barda Negra (véase Digregorio, 1972). En su momento, Leanza (1992:295) propuso substituir el nombre Loteniano de Groeber (1946) por el de Grupo Lotena, para incluir en orden ascendente, a las Formaciones Lotena y Fortín 1º de Mayo, las cuales afloran en las cercanías del codo del arroyo Picún Leufú. La designación de Grupo Lotena fue adoptado por Gulisano y Gutiérrez Pleimling (1995) con la misma acepción que Leanza (1992). Para mayores datos sobre el significado de Ciclo Loteniano-Chacayano, se remite al lector a la síntesis efectuada por Damborenea (1993 a).

Formación Lotena

Esta unidad formacional fue establecida originalmente por Weaver (1931:41), derivando su nombre del cerro Lotena, atribuyéndola en ese entonces al lapso lusitano-kimmeridgiano. Leanza (en Herrero Ducloux y Leanza, 1943) demostró las erróneas determinaciones de Weaver de «Virgatosphinctes» patagoniensis Weaver y «V.» leufuensis Weaver, los que fueron asignados al género Reineckeia Bayle [= Rehmannia (Loczyceras) en Riccardi y Westermann, 1991], fijando en consecuencia por primera vez la edad calloviana del conjunto. Dellapé et al. (1978) separaron las capas rojas que formaban parte de la vieja Formación Lotena de Weaver (1931) y las incluyeron en la Formación Challacó. La Formación Lotena, tal como actualmente se la concibe, quedó entonces reducida, en el área del arroyo Picún Leufú, a sedimentitas de naturaleza marina, con restos de amonites, ostreidos y foraminíferos de edad calloviana media a superior. Según Dellapé et al. (1978) la Formación Lotena resulta paralelizable en el centro de cuenca con las sedimentitas psefíticas comprendidas entre el tope de las evaporitas de la Formación Tábanos y la base de las calizas de la Formación La Manga. Recientemente, Damborenea (1993 a) realizó un prolijo examen de los antecedentes disponibles sobre la Formación Lotena

La Formación Lotena ha sido reconocida en el clásico afloramiento situado en la intersección del arroyo Covunco con la ruta 22 y en el
faldeo occidental de la sierra de Vaca Muerta al pie del cerro Manzano Grande, pudiendo ser examinada con claridad en el perfil del cerro Manzano Guacho. También se hallaron asomos de esta unidad al norte de laguna Miranda, donde habían sido adjudicados
erróneamente en mapeos previos a la Formación Tordillo (véase Lambert, 1956; Delpino et al., 1995). A partir de esta última localidad, los afloramientos de la Formación Lotena continúan hacia el norte hasta interceptar al arroyo Covunco.

La Formación Lotena en el área del cerro Manzano Grande puede dividirse litológicamente en tres tramos bien diferenciados. La parte basal se caracteriza por areniscas calcáreas grises y lentes de conglomerados. El tramo intermedio está compuesto por pelitas gris oscuras y gris verdosas. Las areniscas posen base nítida, con frecuentes marcas de fondo. Las capas son usualmente de carácter macizo, aunque también existe en menor grado laminación paralela, marcas de corriente y, en la parte superior, estratificación convoluta. Superficies de amalgamación entre los cuerpos arenosos también son frecuentes. El tramo superior está integrado por arcilitas y limolitas verdosas con la intercalación de areniscas de grano mediano, para luego dominar en la parte más alta los cuerpos arenosos, con geometría estrato y granocreciente. Los únicos registros fósiles incluyen algunos amonites y bivalvos, además de improntas de vegetales Para esta unidad se infiere un ambiente marino, con circulación abierta
y un fondo ubicado por debajo de la acción de olas. El espesor de la Formación Lotena en el área del cerro Manzano Grande puede alcanzar los 380 metros.

Los cefalópodos de la Formación Lotena fueron estudiados por Weaver (1931), Herrero Ducloux yvLeanza (1943) y Riccardi y Westermann (1991), confirmándose la presencia de Rehmannia (Loczyceras) patagoniensis (Weaver). También se conocen investigaciones sobre microfósiles realizadas por Musacchio (en Dellapé et al., 1978) y Simeoni (1994), que han permitido conocer foraminíferos con elevado grado de cosmopolitanismo, pudiendo ser bien correlacionados con otras faunas de esa edad del norte de Europa.


La base de esta unidad, de naturaleza arenosa y localmente conglomerádica, representa un cortejo de mar transgresivo, que descansa sobre una discordancia de carácter regional, están ausentes depósitos continentales de mar bajo, que se acumulan en partes más profundas de la cuenca (p. ej. Rahueco). A continuación se desarrolla un intervalo pelítico dominado por capas de tormenta acumuladas por mecanismos de sedimentación turbidítica, infiriéndose, según los microfósiles, una circulación abierta, con un fondo ubicado por debajo de la acción de olas. En el tramo superior de la unidad reaparecen facies arenosas que corresponden a un ambiente de plataforma marina somera.


En la región estudiada La Formación Lotena se apoya en discordancia – en ciertos sectores con conglomerado basal mediante – sobre la Formación Tábanos y es cubierta paraconcordantemente por la Formación La Manga.

La presencia de Rehmannia (Loczyceras) patagoniensis (Weaver) [véase Weaver, 1931; Herrero Ducloux y A. Leanza, 1943; Riccardi y Westermann, 1991] permiten asignar a la Formación Lotena al Calloviano medio alto. Esta unidad engrana lateralmente con la Formación La Manga de las regiones más profundas de la cuenca (Zavala, 1992). La Formación Chacay Melehue (Cangini, en Digregorio, 1972:464), con la que se la ha equiparado en algunos trabajos (Marchese, 1971; Digregorio, 1972), incluye en realidad indistintamente a términos de la Formación Los Molles y la Formación Lotena, unidades integrantes de grupos litoestratigráficos diferentes, vgr, Grupos Cuyo y Lotena, por lo cual conceptualmente este nombre debe ser desechado.

 

Formación La Manga

Esta unidad ha sido definida formalmente por Stipanicic (1966) adecuando el término Manguense propuesto por Stipanicic y Mingramm (en Groeber, 1951). Si bien estos autores no designaron localidad tipo, se entiende que la misma corresponde al curso superior del arroyo de La Manga, afluente del Atuel en el sur de Mendoza, donde fueron coleccionados los fósiles asignados al Oxfordiano descriptos por Stipanicic (1951). Esta clásica unidad del Jurásico argentino, según el término acuñado por Burckhardt (1900), era conocida como “Calizas azules con Gryphaea” (véase también Groeber, 1929). Stipanicic (1966) propuso dividir esta unidad en la “Facies Vaca Muerta” y la “Facies La Manga”. La primera está compuesta por espesos calcáreos duros y densos gris azulados con corales y bancos con Gryphaea extendiéndose en la parte oriental de la Cuenca Neuquina, en tanto que la “Facies La Manga” exhibe calcáreos no macizos en su parte superior y lutitas gris oscuras en la inferior, desarrollándose asimismo en una posición más occidental con respecto a la anterior.
Esta unidad ha sido descripta prolijamente por Lambert (1956) quién no obstante, siguiendo los conceptos de su época la
describió bajo la denominación de “Caloviano”. En la actualidad las calizas de esta unidad se explotan como materia prima para la fabricación de cal, como ocurre con la cantera trabajada por Riscos Bayos S.A. La misma se encuentra 35 km al noroeste de Zapala por la ruta nacional 22, en el perfil del Manzano Guacho, en el tramo austral de la sierra de Vaca Muerta. Damborenea (1993 b) ofreció una completa revisión de los antecedentes disponibles de esta unidad.

Esta unidad está ampliamente distribuida en el frente occidental de la sierra de Vaca Muerta, extendiéndose desde el Mallín de la Cueva para elevarse gradualmente hasta alcanzar la cumbre del cerro Manzano Grande, cuyo coronamiento constituye. También aflora en el flanco septentrional del anticlinal de Curymil, desciende progresivamente hasta aproximarse y aún cruzar la ruta 22 que conducea Las Lajas. Vuelve luego a aparecer al otro lado del arroyo Covunco, en la intersección de este curso con la ruta nacional 22, ésta es la exposición en superficie más austral de esta unidad en la Cuenca Neuquina. Al norte del cerro Manzano Grande, los densos calcáreos de la Formación La Manga están sustituidos en su papel topográfico principal por la Formación Tordillo, conformando por lo tanto una serie de alturas menores antepuestas al cordón de Curymil. Al sudoeste del cerro Mallín Quemado pasan a formar el núcleo del anticlinal que allí se desarrolla, al tiempo que se hunden en dirección nordeste debajo de la Formación Auquilco.

Está formada por calizas muy duras, gris azuladas, con concreciones de pedernal y con algunas intercalaciones arenosas. En algunos casos las calizas presentan notables abultamientos interpretados como verdaderos arrecifes de corales y esponjas, los que pueden alcanzar hasta 2 km de longitud y 80 m altura (véase Digregorio y Uliana, 1980). En un estudio sedimentológico, Matheos (1988) distinguió cinco litofacies:

1) wackestone-packstone, conformando calizas con típica estratofábrica tabular, con desarrollo poco potente pero continuo y con escasos restos esqueletales; 2) boundstonecoralígeno- algáceo, constituido por organismos constructores y envolventes (corales y algas), localizada al sur del Manzano Grande; 3) mudstone tabular estratificado, compuesto por calizas micríticas con bivalvos y amonites, de gran extensión; 4) grainstone oolítico formado enteramente por ooides normales y superficiales, localizada al sur de la sierra; y 5) mudstone macizo agrietado, integrado por cuerpos lensoides micríticos con abundantes rasgos diagenéticos, presente en Mallín del Rubio.

Gulisano y Gutiérrez Pleimling (1995) dividieron a la unidad en tres tramos. El inferior corresponde a calizas (wackestone) con abundante fauna de bivalvos, corales gasterópodos y esponjas, con estratificación tabular, aunque también son macizas o con estratificación cruzada. El tramo intermedio está compuesto por areniscas macizas de grano fino a medio, que poseen un nítido contacto basal, a las que suceden calizas (packstone y wackestone) con bivalvos y corales. El tramo superior consiste en una sucesión de calizas (grains tone) constituidas por material bioclástico, oolítico y terrígeno. En la sierra de Vaca Muerta el espesor de la Formación La Manga oscila entre 10 y 120 metros.


El tramo inferior de la Formación La Manga se interpreta que corresponde a la porción intermedia de una rampa carbonática. El tramo medio inicialmente fue depositado en un ambiente litoral, gradando progresivamente a la parte intermedia o distal de una rampa carbonática, en tanto que los espesos paquetes de calizas (grainstones) de la parte superior pertenecen a ambientes de plataforma externa.

En los afloramientos de la Formación La Manga en la sierra de Vaca Muerta se encontraron escasos restos de bivalvos [Gryphaea cf. calceola (Quenstedt), Lucina sp.], gasterópodos (Nerinea sp.) y corales (Actinastrea cf. pivetaui Alloit y Australoseris radialis Morsch) estos últimos descriptos por Morsch (1991). Asimismo, conviene recordar que Lambert (1956) mencionó para Cuchillo Cura restos de Perisphinctes visibles en sección en la superficie de los bancos.

En la sierra de Vaca Muerta, la Formación La Manga se apoya transicionalmente sobre la Formación Lotena (Digregorio y Uliana, 1980; Dellapé et al., 1979) y es sobrepuesta paraconcordantemente por la Formación Auquilco (Gulisano et al., 1984).
Cuando ésta falta, es cubierta discordantemente por la Formación Tordillo. La Formación La Manga prograda sobre la facies clástica de la Formación Lotena, por lo que puede considerarse parcialmente sincrónica con la parte superior de esta última (Gulisano et al., 1984).


Esta unidad fue tenida en cuenta por mucho tiempo como de edad calloviana (Groeber, 1918, 1929, 1933; Gerth, 1925; Lambert, 1956, el texto de la Hoja Zapala de Lambert fue finalizado en diciembre de 1949). Stipanicic (1951) fue el primero en detallar una fauna de amonites encontrada en el arroyo de La Manga, la que asignó a la Zonas de Plicatilis y Cordatum indicadoras del Oxfordiano inferior a medio, edad que actualmente se adjudica a la unidad. Posteriormente y a modo de confirmación se registró el hallazgo de euricefalítidos, especialmente en Vega de la Veranada (Neuquén) y varias localidades de la sierra de Reyes (Mendoza), los que fueron descriptos por Stipanicic et al. (1976). La Formación La Manga fue incluida en el Ciclo Chacayano por Stipanicic (1969) y se correlaciona en subsuelo con la Formación Barda Negra (Digregorio, 1965).

 

Formación Auquilco


Fue establecida por Weaver (1931:39). Si bien este autor no mencionó una localidad tipo, se estima que el topónimo corresponde a la laguna Auquinco, situada unos 40 km al este de Chos Malal, provincia del Neuquén. No obstante, el primero en dar a conocer esta unidad en la literatura geológica fue Schiller (1912), quién la denominó con el término Yeso Principal, muy difundido posteriormente gracias a los trabajos de Groeber (1918, 1929). El mismo Groeber (1946) propuso años más tarde llamarla Auquilcoense, consignando la corrección del vocablo Auquinco por Auquilco, nombre que ganó gran arraigo hasta nuestros días y es utilizado por numerosos autores. En varias localidades de Neuquén algunos depósitos evaporíticos asignados previamente a la Formación Auquilco en realidad corresponden a la Formación Tábanos (véase Westermann, 1967; Dellapé et al., 1979). Gulisano y Damborenea (1993) expusieron los antecedentes de esta unidad, recomendando que se vuelva a utilizar el nombre Auquinco propuesto originalmente por Weaver (1931). En nuestra área de estudio, esta unidad ha sido descripta detalladamente por Lambert (1956) como Yeso Principal.


Aflora en el ala oriental del anticlinal de la sierra de Vaca Muerta, en la zona comprendida entre el cerro Mallín Quemado al norte y un punto situado algo al sur del Mallín de la Cueva, constituyendo una ancha faja clara bien visible desde lejos a media altura del faldeo noroccidental del cordón de Curymil. En el cordón de Cuchillo Curá, el yeso asoma hasta cerca de la cota de 1.100 m, desapareciendo allí debajo de la Formación La Manga, la que lo cubre en discordancia por efectos tectónicos (Lambert, 1956:32, fig. 6).

La Formación Auquilco está compuesta por areniscas yesíferas calcáreas, calizas yesíferas y brechas calcáreas de color gris amarillento las que se disponen a través de un contacto abrupto sobre la unidad infrayacente. Las calizas yesíferas exhiben una fina laminación crenulada de tipo criptoalgal, en tanto que las areniscas yesíferas calcáreas poseen clastos con bordes angulosos de caliza criptoalgal dispuestas en una matriz arenosa de grano fino, que determinan características brechas con un aspecto general caótico. En corta distancia los niveles señalados son reemplazados lateralmente por yeso con estructura nodular. Al norte del cerro Manzano Grande, en las cercanías del Mallín de la Cueva, la Formación Auquilco alcanza un desarrollo importante, que supera los 60 m de espesor.

La asociación de facies de esta unidad indica un ambiente marino poco profundo con salinidad elevada, donde los cuerpos evaporíticos de yeso alternan a cortas distancias con calizas de naturaleza criptoalgal y clásticos de grano fino. Esta litofacies implica una virtual desecación de la cuenca.

En la sierra de Vaca Muerta, la Formación Auquilco se dispone únicamente sobre la Formación La Manga a través de un neto límite de secuencia, que no obstante no debe ser considerado como una discontinuidad de tipo regional. A su vez, es cubierta por la Formación Tordillo mediando una discordancia de leve angularidad y carácter regional conocida como Araucánica.

La Formación Auquilco se asigna al Oxfordiano superior por yacer encima de la Formación La Manga, cuyos niveles más jóvenes son portadores en elárea de Rahueco (Chos Malal) de amonites
del Oxfordiano medio (Gulisano y Gutiérrez Pleimling, 1995). Gulisano et al. (1984), Leanza (1992) y Leanza y Gulisano (1993) consideraron que esta entidad engrana lateralmente con la Formación Fortín 1° de Mayo, la que aflora en la región meridional de la Cuenca Neuquina. Tal postura resulta coherente si se considera que la Formación Fortín 1º de Mayo se interpone entre las Formaciones Lotena y Quebrada del Sapo (= Formación Tordillo), mostrando las mismas relaciones que la Formación Auquilco. Con el mismo nombre, esta unidad se desarrolla en el subsuelo de la cuenca Neuquina.

 
GRUPO MENDOZA

El término fue establecido por Stipanicic et al. (1968) al substituir al Mendociano de Groeber (1946), otorgándole el rango de Grupo. Se apoya en discordancia angular sobre entidades más antiguas de distinta edad y es cubierto por sedimentitas de la Formación Huitrín.
La sedimentación del Grupo Mendoza comienza en el Kimmeridgiano sensu stricto y culmina en el Barremiano inferior, distinguiéndose, en orden ascendente, las Formaciones Tordillo, Vaca Muerta, Picún Leufú, Mulichinco y Agrio.
Con respecto al límite superior del Grupo Mendoza merecen ser efectuadas algunas consideraciones, ya que no existe consenso generalizado entre diferentes investigadores que se han encargado del tema acerca de cual debería ser adoptado. Como lo h an puntualizado Uliana et al. (1975 b), autores como Weaver (1931), Loomis (1940), Baldwyn (1942) o Cangini (1968), han ubicado el pase inmediatamente por debajo del Miembro La Tosca. Por su parte, Groeber (1946, 1953) situó el tope del Mendociano en la base del primero de los miembros de transición que aparezca en una determinada zona por encima de las pelitas negras de tipo off shore de la Formación Agrio, ya sean estos arcillo-arenosos (“Chorreadense” por ejemplo del río Barrancas), arenosos (“Troncosense” por ejemplo en sierra de Reyes) o calcáreo-yesosos (“Tosquense” por ejemplo entre Colipillli y Pichaihue). Se estima que el criterio de Groeber es el más conveniente cuando se estudian perfiles aislados. Sin embargo, en total coincidencia con lo expresado por Uliana et al. (1975 b), este pase es poco práctico para un estudio regional. De modo inverso, el deslinde tomado por Weaver (1931) es continuo en gran parte de la Cuenca Neuquina, pese a ser un límite arbitrario escogido en el espesor de la zona de transición, siendo asimismo identificable con facilidad en las fotografías aéreas e imágenes satelitales tanto como en los registros eléctricos de pozos. Un tercer modelo interpretativo sobre el deslinde entre el Mendociano y el Huitriniano ha sido establecido por Legarreta y Boll (1982) en el sur de Mendoza y resulta bien aplicable en Neuquén hasta la latitud de Chorriaca. Según Legarreta y Boll (1982), la máxima discontinuidad de los términos huitrinianos se registra en la base del Miembro Troncoso inferior constituido por areniscas fluviales, el cual se asienta sobre las calizas del Miembro Chorreado - representativo de una rampa carbonática marina - al que sugieren acoplar al Mendociano (véase Gutiérrez Pleimling, 1991). Habida cuenta que este último miembro no está representado en la Hoja Zapala, salvo muy exiguamente en la región de Coihueco, y que el Miembro Troncoso inferior tiene todavía un mínimo desarrollo al norte de la latitud de Bajada del Agrio, se considera en este estudio a la base del Miembro La Tosca (de la Formación Huitrín) como el techo del Grupo Mendoza, incluyéndose en el mapeo de esta unidad, cuando esté presente, al Miembro Troncoso inferior. No obstante, se anticipa al lector, que este tema será tratado con mayor profundidad en la descripción de la Hoja Chorriaca a escala 1:100.000, que los autores están levantando actualmente.


Trabajos sobre bioestratigrafía del Grupo Mendoza en la comarca se deben entre otros a Weaver (1931), Baldwyn (1942), Herrero Ducloux (1946), Herrero Ducloux y Leanza (1943), Leanza (1949), Digregorio (1972), Digregorio y Uliana (1980), Leanza (1973, 1980, 1981a, 1981b), Leanza et al. (1978), Leanza y Hugo (1978), Dellapé et al. (1978), Gulisano et al. (1984), Mitchum y Uliana (1985), Legarreta y Gulisano (1989), Legarreta y Uliana (1991, 1999), Legarreta (1996a), Leanza (1992, 1994), Gulisano y Gutiérrez Pleimling (1995) y Leanza y Hugo (1997). El Grupo Mendoza posee un equivalente lateral de carácter costero denominado Grupo Fortín Nogueira (Rolleri et al., 1984) que aflora en ambas márgenes del río Limay, en las inmediaciones de la desembocadura del arroyo Pichi Picún Leufú (Leanza y Hugo, 1997).

Formación Tordillo


Con el nombre de Tordillense, Groeber (1946:182) reconoció a un conjunto de areniscas mayormente rojas, previamente conocidas por Burckhardt (1900) y Gerth (1928) como Areniscas Coloradas y Conglomerados del Malm. De acuerdo con los datos proporcionados por Groeber (1946), se entiende que la localidad tipo corresponde al área del río Tordillo, afluente del río Grande, en el sur de Mendoza. Posteriormente, Stipanicic (1966:413) fue el primero en emplear la denominación de Formación Tordillo para identificar formalmente al Preándico, acorde con las normas de nomenclatura estratigráfica que comenzaron a imperar en esa época. En el ámbito de la Hoja la unidad ha sido muy bien descripta por Lambert (1956) con la denominación de «Areniscas y conglomerados Lusitano-Kimmeridgianos». Leanza et al. (1978) interpretaron a la Formación Tordillo como integrante del Supergrupo Ándico, en tanto que posteriormente Leanza (1992, 1994) la consideró como la unidad basal del Grupo Mendoza. Gulisano (1985) realizó un pormenorizado análisis de facies de esta unidad.

La Formación Tordillo está muy bien expuesta en la sierra de Vaca Muerta, más precisamente en Mallín Quemado, donde constituye el núcleo del anticlinal allí aflorante. Hacia el sur se extiende a modo de media luna en la margen derecha del arroyo Covunco, dividiéndose en dos ramas:
la occidental hasta interceptar a la ruta provincial 13 que conduce a Primeros Pinos y la oriental rodeando por el nordeste a la estructura del Pichi Moncol. Parte de los afloramientos señalados como pertenecientes a esta unidad en el área de laguna Miranda por Lambert (1956) y Delpino et al. (1995) deben ser asignados, a la Formación Lotena. La Formación Tordillo aflora también al este del curso norte-sur del río Agrio, estando bien desarrollada en el área del arroyo El Manzano, en la región próxima a Campana Mahuida y en la desembocadura del Cajón de Almaza. En el ángulo no roccidental de la Hoja está expuesta en ambas márgenes del arroyo Mulichinco.

Está constituida por potentes bancos de areniscas y conglomerados con estructuras de estratificación cruzada en artesa. En forma subordinada existen arcilitas incluidas en nidos dentro de las areniscas en las cabeceras del cañadón Los Alazanes o en capas en el cerro Mallín Quemado. También se han reconocido calcáreos pardos con pátina herrumbrosa en las faldas del cordón de Cuchillo Curá. Se observaron bancos con abundante material tobáceo (tufitas). En la base de la unidad, en el cerro Manzano Grande existen fragmentos de calcáreos y corales de la Formación La Manga, cuyo estado de conservación muestra que no han sufrido un transporte prolongado. En el techo de la unidad afloran arcilitas verdosas. El color dominante de las areniscas y conglomerados de la Formación Tordillo, corresponde a los tonos verdosos y en menor grado a los pardos y morados. La Formación Tordillo en el cordón de Curymil pasa los 200 m de espesor, mientras que en el cañadón de Mallín Quemado alcanza los 300 m de potencia.

Esta unidad representa condiciones de sedimentación continental con características propias de ríos anastomosados en su porción proximal, en tanto que en la porción distal se reconocen llanuras pedemontanas (fluvial de baja energía a barreal).
Las arcilitas verdosas de la parte superior se interpreta que representan condiciones de ambiente de sedimentación subácueo (marino litoral o sublitoral). Estudios recientes sobre el paleoambiente de esta unidad se deben a Arregui (1993). En la región de Cajón de Almaza se registran capas planoparalelas producto de procesos de tracción-decantación resultantes de desbordamientos en llanuras fangosas (flood sheets).

En la sierra de Vaca Muerta (área del cerro Manzano Grande), la Formación Tordillo se dispone en discordancia regional y leve angularidad ya sea sobre los calcáreos de la Formación La Manga o los niveles yesíferos de la Formación Auquilco. La presencia de clastos de calizas manguenses en la base de la Formación Tordillo no dejan dudas de la presencia de la Discordancia Araucánica, cuya edad se estima en los 154 Ma. El pasaje a la suprayacente Formación Vaca Muerta es transicional, pese a que desde el punto de vista genético en la base de esta unidad se registra una superficie de máxima inundación que marca un límite neto de secuencia depositacional.

Se considera habitualmente que la edad de la Formación Tordillo corresponde al Kimmeridgiano, aunque es verosímil que pueda alcanzar el Tithoniano más bajo, habida cuenta que los primeros amonites reconocidos en la base de la Formación Vaca Muerta corresponden al Tithoniano inferior alto (Leanza, 1980). Según Groeber et al. (1953:423) en las cabeceras del río Grande (Mendoza) existen porfiritas comprendidas entre el Yeso Auquilcoense y el Mendociano, a las que denominó Tordillolitense, el que por ende se correlaciona con la Formación Tordillo.

 

Formación Vaca Muerta



Esta entidad ampliamente distribuida en la Cuenca Neuquina fue establecida por Weaver (1931, cuadro hors de text) para designar al conjunto“... of Tithonian Strata ...” constituidos por“... dark gray calcareous shales ...” caracterizadas por las zonas de Virgatosphinctes mendozanus, Pseudolissoceras zitteli y Windhauseniceras internispinosum. Leanza (1973:121) designó al área de la pendiente occidental de la sierra de Vaca Muerta como la localidad tipo de esta unidad. A partir de la recomendación de Fossa Mancini et al. (1938) de utilizar la denominación de Formación (de la) Vaca Muerta en reemplazo de Margas Bituminosas del Tithoniano, el término ha sido profusamente usado en la literatura geológica en la década del 40 por geólogos de Y.P.F. (Baldwyn. 1942, Herrero Ducloux, 1946) o por Groeber (1946) como Vacamuertense. Leanza (1972) enmendó su sentido original para designar con el nombre del epígrafe a las sedimentitas presentes en el depocentro de la cuenca (áreas de los cerros Mocho y Mulichinco, Trahuncurá, Huncal, etc.) compren didas entre el techo de la Formación Tordillo y la base de la Formación Mulichinco. Por su alto contenido en bitumen es considerada como la roca madre por excelencia de gran parte del petróleo producido en la Cuenca Neuquina, de donde se desprende su gran importancia económica (Uliana y Legarreta, 1993). En la Hoja Zapala esta unidad fue descripta en detalle por Lambert (1956) bajo la denominación de “Tithoniano”.

Está expuesta en las cercanías de Zapala, en la comarca de Los Catutos y en la pendiente occidental de la sierra de Vaca Muerta, donde se encuentra su localidad tipo. Asimismo, posee una extensaárea de afloramientos inmediatamente al este del curso norte sur del río Agrio desde la desembocadura del Liu Cullín hasta el límite norte de la Hoja, donde es penetrada por numerosos stocks andesíticos del Grupo Molle. También asoma en estrechas y alargadas fajas de sentido norte sur, acompañando el núcleo de varios anticlinales, como los del cerro de la Grasa, Pilmatué, Punta Alta y Salado, de acuerdo con el diseño establecido en el mapa. Las capas con Lingula beani atribuidas por Burckhardt (1900) tiempo atrás al Calloviano en la margen derecha del río Agrio frente a la desembocadura del Liu Cullín, pertenecen como fuera demostrado por Leanza (1973) a la Formación Vaca Muerta


La Formación Vaca Muerta está compuesta por pelitas y calizas, predominando arcilitas, arcilitas micríticas, micritas arcillosas y micritas, todas ellas con gran cantidad de materia orgánica bituminosa (figura 3). En general, sus tonalidades son castaño oscuras, ocres y amarillentas. En su parte inferior es frecuente la presencia de bochones calcáreos con gran constancia regional en toda la Cuenca Neuquina, que se desarrollan preferentemente en las Capas con Virgatosphinctinae (Leanza, 1980). Al este de Loncopué camino a Huncal se observan frecuentes crecimientos secundarios de cristales de aragonita blancos que contrastan fuertemente con las pelitas negras (véase foto 6). Las calizas litográficas que se hallan en las cercanías de Zapala han sido mapeadas como Miembro Los Catutos (Leanza y Zeiss, 1990), en tanto que las areniscas intercaladas en las pelitas en el área de los cerros Mocho y Mulichinco han sido carteadas como Miembro Huncal nom. nov. Según Leanza (1973), el espesor de la Formación Vaca Muerta entre el techo de la Formación Tordillo y la base de la Formación Mulichinco en la región norte de la Hoja, entre Cajón de Almaza y Trahuncurá, alcanza los 1.150 metros.


La Formación Vaca Muerta ha suministrado numerosos restos fósiles de invertebrados y vertebrados marinos, de los cuales se citarán sólo los más importantes. Según Leanza (1980) y actualizaciones propuestas por Leanza y Zeiss (1990, 1992, 1994), en la región del cerro Lotena (Hoja Picún Leufú) y Los Catutos, la Formación Vaca Muerta proporcionó restos de amonites que permitieron efectuar una zonación del Tithoniano inferior y medio, a saber: Zona de Virgatosphinctes mendozanus: Virgatosphinctes andesensis (Douvillé), V. mexicanus (Burckhardt), V. burckhardti (Douvillé), V. denseplicatus rotundus Spath, V. evolutus Leanza, Pseudinvoluticeras douvillei Spath, P. windhauseni (Weaver), Choicensisphinctes choicensis (Burckhardt), C. erinoides (Burckhardt), C. choicensis sutilis Leanza. Tithoniano inferior tardío.
Zona de Pseudolissoceras zitteli: Pseudolissoceras pseudoolithicum (Haupt), Glochiceras steueri Leanza, Hildoglochiceras wiedmanni Leanza, Parastreblites comahuensis Leanza, Simocosmoceras adversum andinum Leanza y Olóriz. Tithoniano medio temprano.
Zona de Aulacosphinctes proximus: Subdichotomoceras sp., Pseudhimalayites steinmanni (Steuer), Aspidoceras andinum Steuer, A. neuquensis Weaver, Laevaptychus crassisimus (Haupt).
Tithoniano medio. Zona de Windhauseniceras internispinosum: Catutosphinctes americanensis (Leanza), Hemispiticeras aff. H. steinmanni (Steuer), Subdichotomoceras araucanense Leanza, S. windhauseni (Weaver), Parapallasiceras aff. P. pseudocolubrinoides Olóriz, P. aff. P. recticosta Olóriz, Aulacosphinctoides aff. A. hundesianus (Uhlig), Aspidoceras euomphalum Steuer, Corongoceras lotenoense Spath. Tithoniano medio tardío a Tithoniano superior temprano. La adjudicación de la Zona de W. internispinosum alcanzando el Tithoniano superior temprano sigue la reciente reevaluación de su contenido por parte de Leanza y Zeiss (1992).
En el área de Mallín Quemado, Leanza (1975) describió Himalayites andinus procedente del Tithoniano superior. En la porción septentrional de la Hoja, la Formación Vaca Muerta llega a alcanzar, como fuera demostrado por Leanza (1972, 1973), términos del Berriasiano y Valanginiano inferior, habiendo sido su contenido de bivalvos, especialmente trigonias, ilustrado principalmente por Weaver (1931), Lambert (1944), Leanza y Garate (1987) y Leanza (1993). Con referencia a los cefalópodos, provenientes de la región de Trahuncurá, Leanza (1972) reseñó Acantholissonia gerthi (Weaver) del Valanginiano inferior en asociación con Lissonia riveroi (Lisson). A su vez, Leanza y Wiedmann (1989) reconocieron en el tramo superior de la Formación Vaca Muerta en las localidades de Huncal y Trahuncurá, al norte del paralelo S38º Thurmanniceras huncalense Leanza y Wiedmann, Kilianella primaeva Leanza y Wiedmann, Protancyloceras sp., Berriasella callisto (Zona de Spiticeras damesi - Berriasiano superior) y Valanginites argentinicus Leanza y Wiedmann (Zona de Neocomites wichmanni - Valanginiano inferior). Procedentes del tramo Berriasiano de la Formación Vaca Muerta en elárea de Tranhucurá, Rossi de García y Leanza (1975) dieron a conocer ostrá ados asignados a nuevo género Leanzacythere, con las especies L. leanzai y L. trahuncuraensis.

La Formación Vaca Muerta se ha depositado en un ambiente marino de off-shore escasamente oxigenado, con alto contenido de materia orgánica, donde los minerales de hierro, depositados concomitantemente con material terrígeno, confieren a las litologías una coloración amarillo-ocrácea. El contenido faunístico, tanto de invertebrados como vertebrados, indica, por su parte, condiciones marinas correspondientes a aguas templado cálidas.


En el área relevada se dispone en concordancia sobre la Formación Tordillo. En la parte sur de la Hoja es sucedida concordantemente por la Formación Picún Leufú. En la zona de la sierra de Vaca Muerta los términos superiores de la Formación Vaca Muerta reemplazan a esta última unidad. En la región de los cerros Mulichinco y Mocho es cubierta a través de un contacto brusco determinado por una superficie basal de progradación por la Formación Mulichinco.

El contacto inferior con la Formación Tordillo es isócrono, verificándose en la Zona de Virgatosphinctes mendozanus (Tithoniano inferior alto) una instantánea inundación marina de grandes alcances en la Cuenca Neuquina-Mendocina. El límite superior es diacrónico, estando determinado por la progradación de las Formaciones Picún Leufú y Mulichinco. Sobre la base del análisis paleontológico se estima que en la parte sur de región relevada la Formación Vaca Muerta se ha depositado desde el Tithoniano inferior alto hasta el Tithoniano medio (Leanza, 1980; Leanza y Zeiss, 1990), en tanto que en Mallín Quemado alcanza el Berriasiano inferior y en la comarca de los cerros Mocho y Mulichinco se desarrolla hasta términos del Valanginiano inferior inclusive (Leanza, 1973).

 

Miembro Los Catutos

Este nombre ha sido instituido por Leanza y Zeiss (1990) para designar a una homogénea unidad compuesta por calizas con intercalaciones de margas y pelitas que afloran en la región de las canteras de Los Catutos, próximas a Zapala. Estas calizas muy fosilíferas y ricas en improntas de amonites (Leanza y Zeiss, 1990, 1992, 1994) son apreciables por doquier en las veredas de Zapala. La sección tipo de esta unidad se encuentra en la cantera El Ministerio (véase foto 7), donde acusa 70 m de espesor. Las
calizas que constituyen este miembro poseen gran importancia económica, atento que ellas se explotan desde hace tiempo como materias prima para la fabricación de cemento o bien para su utilización como piedra laja para fines ornamentales.

El Miembro Los Catutos aflora en la región homónima, situada unos 15 km al oeste de Zapala, donde se encuentran dispersas numerosas canteras de calizas, ya para la fabricación de cemento o para su utilización como piedra laja, en correspondencia con
la estructura sinclinal del Pichi Moncol. Entre las canteras más conocidas están las de El Pozo, Pichi Moncol, Loma Negra y El Ministerio. Al norte del arroyo Covunco la unidad aflora en la cantera Los Alazanes extendiéndose con dirección a Mallín de
los Caballos, al tiempo que sufre un progresivo adelgazamiento, prograda hacia el depocentro de la cuenca, conformando una clinoforma sigmoidad que la coloca en las cercanías de Mallín Quemado a pocos metros por encima de la base de la Formación
Vaca Muerta, para finalmente desaparecer algo más al norte.

Está compuesta por calizas bioclásticas micríticas y peloides (wackestones y mudstones) intercaladas entre margas y pelitas. Las calizas poseen estratificación plano paralela fina, y se caracterizan por tener colores blanco amarillentos, aunque en cortes sin meteorizar la tonalidad es gris azulina oscura. Genéricamente pertenecen al grupo de las calizas litográficas y debido a su propiedad de partirse en lajas relativamente delgadas, el término alemán de Plattenkalken (=calizas lajosas) parece más apropiado para su identificación (Leanza y Zeiss, 1994).


Según Leanza y Zeiss (1990) la fauna y flora está compuesta principalmente por restos de amonites entre los que pueden mencionarse a Zapalia fascipartita Leanza y Zeiss, Catutosphinctes rafaeli Leanza y Zeiss (véase foto 8), Djurjuriceras catutosense
Leanza y Zeiss y Aspidoceras con valvas de Laevapthycus brevis (Dollfuss), a los que se suman improntas de cangrejos (cf. Pehuenchica magna Rusconi), peces (Tharsis, Lepidotes, Belenostomus), tortugas (Notemys laticentralis Cattoi & Freiberg, Eurysternum neuquinum Fernández y de la Fuente), icthyosaurios (Ophthalmosaurus monocharactus Appleby), pterosaurios (Pterodactyloidea),
rhyncholites (Leptocheilus tenius Huckriede), cocolitofóridos y algas pardas. (véase también Cione et al., 1987; Gasparini et al., 1987; Gasparini, 1988; Fernández y de la Fuente, 1988; Leanza y Zeiss, 1992, 1994). El tipo de preservación de estos fósiles es muy similar a aquélla que caracteriza a los fósiles de Solenhofen, Alemania. Ambiente
Las faunas presentes así como las particularidades litológicas de estas calizas y las estructuras plano-paralelas que exhiben sus capas denotan que han sido depositadas en un ambiente marino abierto alejado de la costa (off-shore) aunque poco profundo, con aguas de temperaturas templado cálidas, donde es posible reconocer de cuando en cuando algunas capas de tormenta. Relaciones estratigráficas Se apoya en relación concordante sobre el miembro inferior de la Formación Vaca Muerta y es cubierto de la misma manera por el miembro superior de esa unidad. Hacia el norte se extiende hasta la región de Mallín Quemado, donde engrana lateralmente con la Formación Vaca Muerta. Se ha comprobado que esta unidad conforma una clinoforma sigmoidal con sentido de progradación hacia el depocentro de la cuenca, habida cuenta que en Los Catutos se dispone 149 m por encima del techo de la
Formación Tordillo, en tanto que poco al sur de la quebrada de Mallín Quemado o en los afloramientos de la ruta 22 camino a Las Lajas, lo hace a escasos 30 m por sobre este mismo contacto y con un espesor en franca disminución que determina su
pronta desaparición. Esta clinoforma queda también registrada por su contenido de amonites, los que en conjunto constituyen zonas condensadas que se acercan en el Tithoniano medio al tramo basal de la Formación Vaca Muerta. Edad y correlaciones 0 En el Miembro Los Catutos se han hallado amonites de la Zona de Windhauseniceras internispinosum, cuya edad se adjudica al Tithoniano medio - Tithoniano superior temprano (Leanza y Zeiss, 1990, 1992).


Miembro Huncal nom. nov.

En el tramo Berriasiano de la Formación Vaca Muerta expuesta en la región noroccidental de la Hoja, aflora un conspicuo paquete de areniscas de reducido espesor pero gran extensión areal, cuya primera mención en la literatura geológica se debe a Legarreta y Uliana (1991), quienes las identificaron informalmente como “Huncal sandstones”. Teniendo en cuenta que estas areniscas resultan fácilmente mapeables en virtud de su mayor dureza relativa en relación con las pelitas negras que las contienen, se propone designarlas formalmente como Miembro Huncal. Se establece como localidad tipo al área de Huncal, en tanto que su perfil tipo está ubicado en el cruce de esta unidad con el camino que conduce desde esta localidad a Pichaihue (S 37º 56’ – O 70º 19’), ya en la Hoja Chos Malal (véase foto 9). Distribución areal El Miembro Huncal aflora contorneando por el sur, este y oeste al cerro Mulichinco, donde produce un pequeño pero nítido escalón que facilita su mapeo. También está claramente expuesto desde las inmediaciones del arroyo Candelero, hasta interceptar al extenso dique de rumbo este-oeste de la Formación Colipilli que se desarrolla al pie del cerro Mocho. Litología En la intersección de este afloramiento con el camino a Pichaihue, en las cercanías del paraje de Huncal se observa de arriba hacia abajo el siguiente perfil:

Techo: Formación Vaca Muerta.
-------------- concordancia --------------
Miembro Huncal, espesor total: 7,65 m
1,90 m Areniscas calcáreas de grano fino, castaño grisáceas, constituyendo paleocanales que se ensanchan lateralmente.
0,70 m Areniscas macizas gris oscuras con marcas de fondo.
0,50 m Areniscas calcáreas con bioturbación y desarrollo de hardgrounds en su techo, con presencia de sigmoides que sugieren
barras litorales.
0,30m Areniscas calcáreas, con estratificación sigmoidal suave, con presencia de estratificación cruzada tipo hummocky.
0,90 m Limolitas gris oscuras levemente bioturbadas.
1,60 m Pelitas negras con presencia de clastos erráticos de areniscas grises.
1,75 m Limolitas de grano fino gris claras, muy litificadas estratodecrecientes, con estratificación plano paralela posiblemente desarrollada por acción de corrientes de turbidez. Lateralmente tiene estructuras de slumps.
-------------- concordancia --------------
Base: Formación Vaca Muerta.


Se infiere que las sedimentitas del tramo inferior de este miembro se han depositado en un ambiente marino de off shore mediante procesos de tormentas que han generado sedimentación de tipo turbidítico. En el tramo superior se produce una incipiente
somerización del conjunto que alcanza como máximo un ambiente de near-shore, aunque todavía con escasa influencia de la acción del tren de olas.

Se interpone concordantemente en pelitas del tramo superior de la Formación Vaca Muerta, ubicándose ubicándose
450 m estratigráficos debajo de la base de la Formación Mulichinco.

En el arroyo Candelero el Miembro Huncal se dispone 90 m por encima de niveles con Berriasella callisto (d’Orbigny). Como fue demostrado por Leanza y Wiedmann (1989), Berriasella callisto pertenece en la Argentina a la Zona de Spiticeras damesi que indica Berriasiano superior. Consecuentemente, se asigna el Miembro Huncal al límite Berriasiano - Valanginiano.

 

Formación Picún Leufú



Esta entidad ha sido definida por Leanza (1973:118) para designar al conjunto de calizas, arcilitas y areniscas de tonalidades blanquecinas y verdosas que en el sur de la Cuenca Neuquina se interponen concordantemente entre las pelitas de la Formación Vaca Muerta o las lenguas distales de la Formación Carrín Curá y las areniscas de la Formación Bajada Colorada. Su localidad tipo se encuentra en la comarca del cruce de la ruta nacional 40 con el arroyo Picún Leufú (Hoja Picún Leufú). Pese a las objeciones formuladas por Rolleri et al. (1984), en reiteradas oportunidades uno de los autores (Leanza, 1980, 1981 a, 1994) ha señalado su validez, considerando que la facies de calizas blanquecinas que afloran en la región sur oriental de la Cuenca Neuquina (Carbonate Shelf de Legarreta y Uliana, 1991: 436, fig. 7B), si bien aunque advertidas por el mismo Weaver (1931), constituyen un ente formacional muy diferente con respecto al que se halla en la comarca de Quintuco, ubicada en regiones depocentrales de la Cuenca, donde predominan, ya en el Cretácico, la facies de lutitas negras a veces indistinguibles de la infrayacente Formación
Vaca Muerta.
En las cercanías de Zapala está presente en la misma estructura del Pichi Moncol, tanto como inmediatamente al nordeste de la cantera El Ministerio, donde ha sido descripta en el cerrito Caracoles por Leanza (1973). También exhibe excelentes afloramientos en el área al este de Mallín de los Caballos y en Barda del Avestruz, para engranar lateralmente con la Formación Vaca Muerta más al norte, en la región al este del cerro Mallín Quemado (Leanza, 1973).

Está constituida por un predominio de micritas y arcilitas, con variaciones que van desde micritas arcillosas a arcillas micríticas; en orden de abundancia decreciente siguen subesparitas, esparitas con diferentes porcentajes de aloquímicos (oolitas, nódulos,
intraclastos, restos fosilíferos y calciesfereas), coquinas, limolitas, arcilitas y escasas dolomías (véa e Leanza et al., 1978). En su localidad tipo, el espesor de la Formación Picún Leufú asciende a 350 metros (Leanza, 1994).



Dondequiera que aflore esta unidad, su contenido de bivalvos es muy abundante, predominando los trigónidos, entre los que pueden citarse Trigonia carinata Agassiz, Pterotrigonia (Scabrotrigonia) transatlantica (Behrendsen), Myophorella (Haidaia) elguetai Leanza, Rutitrigonia sp., Anditrigonia eximia (Philippi), A. lamberti Levy, Steinmanella (Splenditrigonia) erycina (Philippi) y S. (Spl.) haupti (Lambert) (véase Leanza, 1993, 1996 a), así como Pholadomya agrioensis Weaver, Ph. sanctaecrucis Pictet y Campiche, Ph. gigantea Sowerby, Ostrea lotenoensis Weaver, Ostrea minos Coquand, Exogyra couloni (Defrance), Lucina leufuensis Weaver, Lucina neuquensis Haupt, Solemya neocomiensis (Haupt), Panopea dupiniana d’Orbigny y muchos más (véase Weaver, 1931), a los que se asocian con frecuencia equinodermos, corales y vermes.

Su litología y fauna denotan un ambiente marino de aguas templadas poco profundas, oxigenadas, y de energía dinámica alternante entre moderada y baja, constituyendo una plataforma carbonática (carbonate shelf) en la región sudoriental de la Cuenca Neuquina (Legarreta y Uliana, 1991). La presencia de barras litorales en el tramo calcáreo de la unidad sugiere la existencia de islas de barrera, tras las cuales - en un contexto de mar alto (Highstand Systems Tract) - se desarrolla en la parte superior de esta unidad una típica facies de lagoon, que se distingue por sedimentación de pelitas y margas en aguas tranquilas en las que de tanto en tanto se alojan niveles coquinoideos con los característicos bivalvos de la unidad, aunque frecuentemente los mismos aparecen retrabajados por procesos de tormentas.

En el área relevada la Formación Picún Leufú se dispone en concordancia sobre la Formación Vaca Muerta y es cubierta del mismo modo por la Formación Mulichinco. En el área de la sierra de Vaca Muerta engrana lateralmente con las pelitas de la parte superior de la Formación Vaca Muerta, siendo reemplazada casi totalmente por estas últimas en regiones depocentrales de la cuenca.
Edad y correlaciones Los registros ammonitíferos de la Formación Picún Leufú permiten referirla al Tithoniano medio alto (Zona de Windhauseniceras internispinosum) y Tithoniano superior (Zonas de Corongoceras alternans y Substeueroceras koeneni), siendo posible que abarque parte del Berriasiano (Leanza, 1973, 1980, 1985). Tal como fuera demostrado por Rolleri et al. (1984), sobre la base de su contenido de bivalvos, se la correlaciona con la Formación Ortíz del Grupo Fortín Nogueira. En el caso de que se hiciera un mapeo a escala de mayor detalle, sería posible cartear como una unidad independiente el tramo superior de la unidad que se desarrolla por encima de los niveles calcáreos, el cual se caracteriza por la presencia de areniscas y fangolitas verdosas con frecuentes niveles coquinoideos retrabajados por tormentas. Este tramo superior de la Formación Picún Leufú se lo vincula genéticamente con una facies de lagoon en un contexto de mar alto.

 

Formación Mulichinco

Antecedentes
Fue definida por Weaver (1931:53) como una asociación de areniscas y areniscas calcáreas con fósiles marinos interpuesta entre su ¨Formación
Quintuco¨ y la Formación Agrio. Según Weaver (1931: cuadro fuera de texto), “....¨The Mulichinco Formation can be distinguished throughout Neuquén, but not in Mendoza. It is mainly of conti nental origin and composed of massive crossbedded sandstones and clay shales averaging 200 meters in thickness”. A partir de entonces esta unidad ha sido objeto de numerosas menciones y trabajos, entre otros por Baldwyn (1942), Herrero Ducloux (1946), Digregorio (1972), Digregorio y Uliana (1980), Leanza (1973), Leanza et al. (1978), Leanza y Hugo (1978),
Gulisano et al. (1984), Mitchum y Uliana (1985), Legarreta y Uliana (1991), Leanza (1992, 1994) y Leanza y Hugo (1997). Estudios modernos sobre la interpretación sedimentológica de la Formación Mulichinco en varios afloramientos de la Hoja Zapala se deben a Zavala (2000) y más al norte, en la Hoja Chos Malal, a Schwarz (1999).


Distribución areal
Merced a su mayor dureza relativa y por ende mayor potencial de preservación, la Formación Mulichinco es una de las unidades sedimentarias más ampliamente extendidas de la Hoja. En la parte norte, constituye la cumbre de los cerros Mocho y Mulichinco (véase foto 9), rodeando hacia el norte, este y sur a modo de anfiteatro a los citados cerros, para luego alcanzar con la sola interrupción del valle del arroyo Quintuco, el curso este-oeste del río Agrio, frente a la localidad de Las Lajas. En la región de la sierra de Vaca Muerta cubre a la unidad homónima a través de un contacto brusco determinado por una superficie basal de progradación (véase foto 10). Merced a su mayor dureza relativa, permite
delinear las estructuras anticlinales y sinclinales del cerro de la Grasa, de Pilmatué, de Punta Alta y Salado (véase foto 11), entre otras. Al sur del río Agrio también aflora profusamente en el flanco oriental de la sierra de Vaca Muerta hasta alcanzar, y aún transponer, el curso de arroyo Covunco, donde se desarrolla a lo largo del mismo al oeste de la localidad de Mariano Moreno como al pie de los cerros Negro y Mesa, hasta llegar a las proximidades del cerrito Caracoles, en las cercanías de Zapala, en lo que conforma el afloramiento más austral de esta unidad registrado en la Cuenca Neuquina, habida cuenta que en regiones aún más meridionales de la misma se aplica la denominación de Formación Bajada Colorada para terrenos correlacionables.


Litología
Está compuesta por secuencias depositacionales que señalan oscilaciones eustáticas del nivel del mar, las que se inician con areniscas, continúan
con pelitas castaño claras y rematan con niveles coquinoideos en los que predominan Exogyra couloni y bivalvos trigónidos. Las areniscas son
de grano fino y mediano, con cemento calcáreo y tonalidades gris amarillentas y castaño claras, presentando buena estratificación, con bancos gruesos de hasta 1 m de potencia (véase figura 3). En correspondencia con una caída global del nivel del mar acaecida durante el Valanginiano medio, en la región del cerro de La Grasa y en el área de Pilmatué, se observan potentes conglomerados y areniscas conglomerádicas con clastos de hasta 5 cm de diámetro, litotopos que se intercalan en el tramo superior de la unidad. A medida que la Formación Mulichinco prograda hacia el norte los litotopos arenosos pierden importancia, incorporándose en su constitución litológica limolitas y arcilitas micáceas físiles, de color negruzco verdoso. El espesor de esta unidad oscila entre los 380 m en el perfil del Río Agrio (véase figura 3), hasta disminuir a 250 m en la región del cerro Mulichinco.


Paleontología
En los cortejos marinos derivados de oscilaciones eustáticas se desarrollan diversos niveles de coquinas en las que se reconocen típicos bivalvos
mendocianos como Steinmanella (Transitrigonia) transitoria (Steinmann), Ptychomya koeneni Behrendsen, Eriphyla argentina Burckhardt, Panopea dupiniana d’Orbigny, P. neocomiensis (Leymerie), Pholadomya gigantea (Sowerby), Pholadomya agrioensis Weaver, Lucina sp. y Cucullaea gabrielis Leymerie. Entre los cefalópodos es común en su tramo inferior la presencia de Lissonia riveroi (Lisson) y de Olcostephanus curacoensis (Weaver) en su parte superior (véase Weaver, 1931; Leanza, 1993).


Ambiente
El ambiente de sedimentación de esta unidad varía de acuerdo a su diferente posición en la Hoja, reconociéndose ambientes marinos de near-shore con influencia mareal (véase foto 12), tanto como paleoambientes de tipo fluvial y desarrollos deltaicos. Así, en su tramo basal en el área de Bajada Vieja se han visto estructuras con sigmoides, estratificación flaser y herring-bone indicativos de ambiente submareal afectados de cuando en cuando por procesos de tormentas como lo representan frecuentes estructuras hummocky. En la nueva ruta 40 al nordeste de Las Lajas se han observado registros fluviales con el desarrollo de barras de acreción lateral (point bars) en un contexto dominante de ríos anastomosados, en tanto que hacia la región del arroyo Salado, se ha verificado un patrón general de apilamiento estrato y granocreciente indicativo de sistemas progradantes en ambiente de near-shore.


Relaciones estratigráficas
Se dispone sobre la Formación Vaca Muerta y es cubierta por la Formación Agrio. En la región del cerro de la Grasa en esta unidad se manifiestan depósitos conglomerádicos que se producen como consecuencia de una caída del nivel del mar de carácter global acaecida durante el Valanginiano medio, lo se traduce en una manifiesta somerización de la unidad. En la región de los cerros Mocho y Mulichinco, Huncal y Trahuncura el contacto marcadamente brusco desde el punto de vista sedimentológico ya advertido por Weaver (1931) y Leanza (1973) que pone en contacto lutitas negras de ambiente off shore con areniscas fluviales ha sido asimilado a la Discordancia Catanlílica o Intravalanginiana descripta por Gulisano et al. (1984).


Edad y correlaciones
En el área relevada la Formación Mulichinco se atribuye al Valanginiano medio y al Valanginiano superior temprano, por yacer sobre sedimentitas
de la Formación Vaca Muerta, cuyos términos más jóvenes alcanzan el Valanginiano inferior, y ser cubierta por la Formación Agrio, que comienza en el Valanginiano superior tardío. Hacia áreas depocentrales de la cuenca cercanas a Chos Malal (cerro de la Parva, cajón de las Máquinas, etc.) y El Huecú (arroyo El Durazno), la Formación Mulichinco tiende a perder identidad, estando representada por sedimentitas casi exclusivamente marinas, al tiempo que la Formación Agrio comienza ligeramente antes, en el Valanginiano superior tardío (Leanza, 1981). En la región del cerro de la Grasa en esta unidad se manifiestan depósitos conglomerádicos que se producen como consecuencia de una caída del nivel del mar de carácter global.
En el ámbito sudoriental de la Cuenca Neuquina es correlacionable con la Formación Bajada ColoColorada, en tanto que hacia el norte pasa a constituir la Formación Chachao (véase Leanza, 1981 a; Leanza y Hugo, 1997; Gulisano y Gutiérrez Pleimling, 1995).

 

Formación Agrio

Antecedentes
Se emplea esta denominación para designar las sedimentitas marinas comprendidas en nuestra región de estudios entre la Formación Mulichinco y
la Formación Huitrín. Fue Weaver (1931) quién la nominó originalmente, pudiendo considerarse que su localidad tipo corresponde a ambas márgenes del río Agrio, inmediatamente al oeste de la vieja ruta nacional 40. Según la concepción del citado autor, la Formación Agrio original contenía también las capas del Yeso de Transición de Groeber (1929:35), más tarde llamado Huitriniano por el mismo autor (Groeber, 1946:187). Investigadores posteriores excluyeron de la Formación Agrio las citadas capas de transición (véase de Ferraríis, 1968; Marchese, 1971; Digregorio, 1972; Digregorio y Uliana, 1975, Uliana et al., 1977, entre otros), quedando el término exclusivamente restringido a las sedimentitas de origen marino aflorantes en esa localidad entre la Formación Mulichinco y la Formación Huitrín. Así concebida, la Formación Agrio está ampliamente extendida en el ámbito de la Hoja y clásicamente ha sido dividida en tres miembros, a saber: Miembro Agrio inferior, Miembro Avilé y Miembro Agrio superior. No obstante, las denominaciones de Agrio inferior y Agrio superior no cumplen con los requisitos del Código Argentino de Nomenclatura Estratigráfica del año 1993 (Artículo 31, inc. b), razón por la cual se propone la siguiente subdivisión: Miembro Pilmatué nom. nov., Miembro Avilé y Miembro Agua de la Mula nom. nov. (véase figura 3).


Miembro Pilmatué nom. nov. (11a)

Antecedentes
Se propone este nombre para identificar a las sedimentitas de origen marino comprendidas entre el techo de la Formación Mulichinco y la base del Miembro Avilé y así reemplazar al informalmente denominado Miembro (o Formación) Agrio inferior.

 
 
 
 
 

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PATAGONIDICO DE LA CORDILLERA PRINCIPAL, CUENCA NEUQUINA Y ENGOLFAMIENTO NEUQUINO