|
RESULTADOS CIENTIFICOS
Hallazgos auspiciosos para la tercera edad y la enfermedad de Alzheimer
La comunicación entre las células nerviosas -las neuronas- es mediada por sustancias
denominadas “neurotransmisores”, encargadas de transmitir la información codificada
en un lenguaje cuyo “alfabeto” lo constituyen precisamente dichos neurotransmisores,
sustancias químicas relativamente simples y pequeñas. Otras moléculas mucho
más grandes -gigantescas en comparación a los neurotransmisores- y de naturaleza
proteica, y que se encuentran en la superficie de las neuronas, reciben el estímulo
químico, decodifican el mensaje, y lo amplifican. Estas proteínas son denominadas
“receptores de neurotransmisores”. Entre las docenas de neurotransmisores que
operan en el cerebro, la acetilcolina y sus receptores cumplen un papel muy
destacado. ¿Porqué? Varios estudios han demostrado que las proteínas receptoras
del neurotransmisor acetilcolina participan en aspectos muy importantes de la
función neural, tales como el desarrollo del sistema nervioso, y en procesos
cognitivos del más alto nivel, como el aprendizaje y la memoria. La función
de un subtipo –alfa-7- del receptor de acetilcolina cerebral se ve
alterada en desórdenes como la enfermedad de Alzheimer o la de Parkinson, en
las esquizofrenias, y en los desórdenes bipolares. En particular, el número
de receptores alfa-7 disminuye notablemente en la enfermedad de Alzheimer.
Poco se sabe acerca de los mecanismos que regulan la localización y funciones
del receptor alfa-7 en el cerebro. Una colaboración internacional entre
los laboratorios de los doctores Nibaldo Inestrosa, de la Pontificia Universidad
Católica en Santiago de Chile, y de Francisco Barrantes, de la Universidad Nacional
del Sur en Bahía Blanca, ha logrado descifrar parte de este enigma, demostrando
cómo una familia de proteínas señalizadoras denominadas Wnt modula el
destino y ubicación del receptor de acetilcolina alfa-7 en la zona de
contacto entre dos neuronas, la sinapsis. El Prof. Inestrosa es un experto
en proteínas Wnt y el Prof. Barrantes introdujo en Bahía Blanca, ya hace
más de dos décadas, la investigación sobre los receptores de acetilcolina. Este
trabajo, en el cual colaboró la becaria del CONICET Sofía Vallés, contó con
el apoyo de un subsidio internacional de la SeCyT de la Nación y el CONICYT
chileno, y acaba de ser publicado en la prestigiosa revista Journal of Neuroscience,
el órgano de la Sociedad de Neurociencias estadounidense.
¿Cómo lo hicieron? Concretamente, los científicos se valieron
de técnicas de ingeniería genética y microscopía de fluorescencia para demostrar que las proteínas señalizadoras
Wnt son capaces de regular tanto el
número de receptores alfa-7 como su localización
en la sinapsis en cultivo de neuronas.
Este hallazgo tiene importantes repercusiones en nuestra
comprensión de las enfermedades neurodegenerativas en general, y sugiere
posibles estrategias para su tratamiento, ya que si en la enfermedad de
Alzheimer estos receptores disminuyen drásticamente, así como también la
función de neurotransmisión sináptica, las proteínas señalizadoras Wnt podrían proteger de
tales pérdidas y
mejorar los procesos cognitivos como el aprendizaje y la memoria.
24 de mayo de 2007
|